De la necesidad de sostener-ser: Diálogos Clínicos en pandemia 2

ECAP DIALOGOS CLÍNICOS[1][2]

Espacio de encuentro Psi

18/4/2020

Pablo A. Salcedo: -Continuamos pensando y dialogando acerca del efecto de la pandemia y del impacto que generaron las medidas dispuestas por el Gobierno para enfrentar la crisis sanitaria: el aislamiento social preventivo y obligatorio. El #yo me quedo en casa

¿Qué es lo que deviene traumático? ¿La pandemia, el aislamiento social? ¿Ambos?

En esta línea, si consideramos un aparato psíquico abierto a lo real, ¿Cuáles son las series psíquicas que se inaugurarán a partir de estos acontecimientos?

Es probable, como hipótesis, que ya pasado un tiempo, comiencen a emerger angustias ya no frente a peligros reales, sino angustias relacionadas al ataque de lo interno; de la libido que no logra resolución (desligada).

Mariela Zachetti: – Claro Pablo, yo diría precisamente que (la pulsión) no encuentra modalidades de satisfacción ni en el mundo externo por la cantidad de restricciones impuestas, ni en el mundo interno por la dificultad de sostener proyectos, ideas… ni ese mundo fantaseado que habíamos construido para sortear las frustraciones… Hay un desinvestimiento a dos puntas, por frustración, por pérdida, por dolor; sólo queda entonces un exceso que se siente como que aprieta el alma… será sentido como angustia.

María Luján Romero: -Pensando en el contexto de hoy, con este aislamiento social y obligatorio… rescato el planteamiento de Bleichmar (2001) quien indica que “lo traumático no es el acontecimiento, sino la forma con la cual lo acontencial se inscribe en el psiquismo, es decir, la relación existente entre lo que proviene del exterior, y la capacidad metabólica o simbolizante del psiquismo respecto a aquello que le llega”. Pienso en las personas que ya  vivían en una “situación de cuarentena” dentro de su propio psiquismo, aquellas que tenían alguna dificultad con el “mundo exterior”, tal vez porque era persecutorio, tal vez porque no lo podían libidinizar con algún vínculo, con alguna actividad…

La pandemia y el aislamiento ¿arrasan su psiquismo? ¿O de alguna manera sirve para sostener una “zona de confort” previa? Es decir, el psiquismo, tiene que procesar lo que le llega, pero siempre tendremos en cuenta el caso por caso, ya el psiquismo procesa bajo ciertas reglas de funcionamiento previas… entonces lo importante es pensar ¿cómo era esa forma de procesamiento psíquica previa al evento o al contexto que estamos viviendo actualmente? ¿Esta situación los enfrenta a algo nuevo? ¿Es el aislamiento y la pandemia algo del orden de lo excesivo para estas personas? (Luján)

Eliana Finelli:- Empieza a aparecer que todo esto que sirvió en un primer momento, comienza a resultar insuficiente, incómodo, displacentero… empezamos a escuchar “fue muy lindo ordenar toda la casa, pero ya está!”“Estuvo bueno hacer gimnasia con toda la familia pero quiero volver a mis clases de zumba!”,  esas cosas que marcan que los objetos ofrecidos desde afuera – o no- van perdiendo el atractivo… ¿Será que estos “tips” funcionaban como prótesis externas para sostener al yo?… ¿Será que se ponen en cuestión las bases mismas del sostenimiento yoico?… ¿Será que se reactualiza el dolor de otras pérdidas? ¿Será aburrimiento? Cada caso será particular;  porque el objeto externo siempre es soporte del objeto interno.

Eliana Finelli: – Digamos que la atención está puesta en cuidar la salud manteniendo -a este “moustruo chino” (como le dice un pequeñito)- alejado de nuestro cuerpo; pero como diría Silvia Bleichmar: “si algo entiende el psicoanálisis es que lo que preserva la pulsión de vida es la representación del sujeto y sus objetos de amor”… y entonces en este intento -fallido, desligado, que no alcanza-, podemos pensar que aparece el engaño al policía, el olvido de la familia que da trabajo, la desestimación del trabajo del personal de salud… en fin… todas estas contradicciones que escuchamos y aparecen en los medios. Algo se escapa, algo se repite, algo se “superinviste”… si pienso en la tarea que nos atraviesa,  sería responder a esa búsqueda de sentido diferenciando cada fantasma particular; intentando reparar aspectos del sí mismo que  impidan nuevas pérdidas.

Rocío Sánchez: – La situación actual nos lleva a pensar de qué manera se pone en juego lo autoconservativo y lo autopreservativo ¿Con qué recursos cuenta el yo? Por ejemplo pienso en las personas en las que lo autopreservativo está afuera, que se reconocen siendo en el afuera, en sus trabajos que no están pudiendo realizar. ¿Qué pasa con su narcisismo? Implica sin dudas volver sobre su narcisismo constitutivo y repensarse para encontrar formas de autopreservarse.

Pienso en un paciente que es comerciante y manifiesta tristeza no solo por la pérdida económica que implica tener su local cerrado sino también porque ir a atender implicaba para él encontrarse con otros.

Sofía Perazolo: Es importante poder definir estos conceptos, tener en cuenta  que mientras lo autoconservativo remite a aquello que tiene que ver con las premisas que permiten que el yo se haga cargo de la permanencia con vida del organismo, lo autopreservativo remite a la identidad, al modo en el que yo se sostiene narcisticamente.

Pablo A. Salcedo: Claro el eje autoconservación/autopreservación puede resultar muy fecundo para pensar nuestro devenir actual. Bleichmar refiere que: “la autoconservación no tiene representación psíquica directa en el ser humano, sino por el sistema de mediaciones que implica la toma a cargo por el yo de la preservación de la vida como lugar de amor al otro” mientras que “la autopreservación (…) remite a los aspectos identitarios del yo: lo que se es (…)”, es decir relacionado a las formaciones identitarias.

La autoconservación y autopreservación están en constante juego de tensión (pese a que en algunos momentos puedan encontrar cierto equilibrio). Pero las situaciones límites o condiciones sociales particulares pueden alterar dicho equilibrio, fracturándolo.

El gobierno estableció como medida clave un aislamiento social, con un punto de vista centrado en lo autoconservativo. Evitemos la muerte, salvemos al organismo biológico. Evitemos la propagación, que en caso de ser a gran escala y en poco tiempo, el estado no dispondrá de las herramientas para la atención. Nos aislemos.

De tal modo, el sujeto ha quedado reducido a sus aspectos autoconservativos. Se puede vivir, pero ¿es vida? En este punto, no podemos quedarnos en la inmediatez y la mera supervivencia. Porque en el afán de conservar la vida biológica, sigilosamente podemos asistir a un proceso de aniquilación de la autopreservación, a un proceso de desubjetivación que puede llevar a una pérdida en la estabilidad identificatoria. Y aquí, será importante pensar qué recursos dispone el sujeto para restituirse identitariamente.

Mirta Brito: -Ante situaciones de traumatismos, como podrían  evidenciarse en esta situación actual de la cuarentena obligatoria, el yo entra en riesgo de devastación, por lo cual entra en el trabajo de preservarse a sí mismo, ante esto podemos pensar a alguien que está en riesgo de perder algo, por ejemplo su trabajo, entonces toda la líbido se articula alrededor de eso. Esto nos lleva a pensar en las dos funciones del yo, la autoconservación que preserva la vida como representación del organismo y la autopreservación narcisista del yo ideal, que remite a los ideales, lo que uno es no solo como ser vivo, sino como ser amable/amado, enunciados donde el sujeto se reconoce como siendo algo más que un ser biológico…. entonces ante situaciones límites o conflictos graves quizás entran en conflicto estas dos funciones…..para graficarlo … he escuchado a colegas decir, ante esta situación particular donde de un dia para otro los ingresos se redujeron a un nivel mínimo, que para subsistir (lo autoconservativo) podrían realizar cualquier trabajo como atender un negocio pero de solo pensarlo les genera mucha angustia, allí puede observarse cómo se  juega la tensión de lo autoconservativo con lo autopreservativo, ya que es muy difícil dejar el rol de terapeutas, lo irrenunciable, ya que es el núcleo de la identidad del sujeto, es lo que siente, lo que se  preservará para seguir siendo quién es…… cabe preguntarse ¿cómo el yo cedería?, ¿abandonará su identidad para autoconservarse?…. ¿qué prevalecerá en cada sujeto? Ante la novedad, lo traumático, ¿cómo lo metabolizará cada uno? ……… Las respuestas dependen de acuerdo a los recursos psíquicos previos con los que cuente cada sujeto, esto dará lugar a cómo afrontaran estas situaciones de crisis.

Juana M. Grangeat – Lo autoconservativo y lo autopreservativo suelen estar en conflicto, pero no siempre.

La situación de cuarentena nos plantea dilemas entre aspectos de lo autoconservativo, por ejemplo trabajar en contacto con otros (lo cual provee mi sustento) o permanecer en aislamiento (preservando mi salud).

Es difícil encontrar una respuesta desde la conservación en sí misma y desde lo individual.

En este caso, lo autopreservativo, en la medida en que representa al sistema de ideales, en lugar de contribuir al conflicto, como en otros casos, puede marcar alguna salida. Si tengo que sostener a mi familia, a algún sector de mi comunidad o mi país, puedo asumir el riesgo sanitario porque priorizo a los otros de quienes soy responsable en función de un principio solidario. Esta conducta obedece a mis ideales, y es desde ahí desde donde tomo la opción.

En ocasiones, cuidar a otros, como a los mayores de la familia, ayuda a los más jóvenes a exigirse en el autocuidado. Anteponer el interés del otro, siguiendo una ética al servicio de la conciencia moral y los ideales, colabora a mantenerlos sanos.

Micaela Zachetti: –Continuando con esta tensión entre lo autoconservativo y autopreservativo, pienso en aquellas personas que, por las características de su trabajo, eligieron permanecer ahí, sin retirarse a sus hogares. Ejemplo de esta situación son las residencias geriátricas, espacios críticos actualmente porque alojan a un sector de la población muy vulnerable. Sé de uno en particular donde las asistentes permanecen por largos periodos de tiempo (una semana) con el fin de preservar a los ancianos y evitar riesgos para ellos. Y es de suma importancia destacar que esta propuesta fue iniciada por las mismas asistentes, debido no solo al cuidado de los pacientes, sino al propio cuidado y de sus familias. Es interesante pensar que el lazo amoroso que se generó entre asistente-paciente, en este caso toma fuerza y pasa a un primer plano. Es el cuidado que va más allá de la propia persona, que se extiende a un otro que es vulnerable y que pasa a formar parte de la identidad de cada una de ellas, permite ir un paso más allá de lo individual, para preservar la vida tanto de ellas mismas como de los adultos mayores

Mariela Zachetti: – En estas situaciones puntuales que se plantean, esto de ponerse a cuidar cuando uno mismo también está en riesgo, quizás se pueda articular el concepto de narcisismo trasvasante de S. Bleichmar; tal vez como proceso que ocurre no sólo en el vínculo primario y como condición para la producción de subjetividad en el cachorro humano, sino también como proceso que se despliega cuando, en el que ahora cuidamos (que ya no es un cachorro), encontramos de alguna manera algo que nos identifica, algo que es nuestro pero sin desconocimiento de lo ajeno.

Creo que es muy interesante pensar, en ese vínculo que se produce en el cuidado de otros (de jóvenes a abuelos como nos cuenta Peti, en la residencia geriátrica, como señala Micaela, de padres a hijos, etc.), la reactivación de diferentes variables que pareciera, no se perdieron: omnipotencia, asimetría, narcisismo trasvasante y fundamentalmente, la transferencia.

Y digo re-activación, porque creo que es necesario que alguna vez eso haya ocurrido, haya estado activo, para que ahora se reactive;  y traigo a “la transferencia” porque algo de lo pasado parece que se repite, una experiencia de cuidar/ ser cuidado, de la necesidad de que haya otro que sabe para salir de este estado de vulnerabilidad…. creo que eso no es nuevo para los humanos, hay algo que es igual pero diferente al mismo tiempo, la economía  que circula es la misma, la tensión es igual, sólo los personajes de esta nueva edición son diferentes, pero los roles se deben cubrir sí o sí… para evitar el desamparo, la desesperanza, el hundimiento.

Entonces, con todo esto que es “de ser humano, de ser persona, de ser ético” seguro que la propuesta autoconservativa para seguir vivos no va a ser suficiente, seguro que lo autoconservativo y lo autopreservativo van a entrar en conflicto, pero bueno, habrá que ver cuál es la batalla para cada uno…  y en quién el narcisismo se agranda y se queda contento cuando seguimos con vida y con la panza llena, pero sólo la panza llena; y esto no es una crítica, es intentar un posicionamiento flexible para comprender la mirada desde los diferentes lugares, lugares que son completamente necesarios e imprescindibles, sólo hay que poder pensar desde ahí y ubicarse cada uno en el lugar que nos corresponde y en el frente de nuestra propia batalla para sentir que seguimos vivos no sólo porque respiramos. 


[1] Este grupo de trabajo se funda a comienzos del 2015, originariamente como grupo de supervisión y análisis para la práctica clínica. La exploración continúa y el estudio profundo de material bibliográfico es lo que nos permite comprender el impacto de lo actual en el quehacer clínico de cada día. Enmarcados en el paradigma de la complejidad, y desde el psicoanálisis, tomamos posición para el abordaje de los fenómenos que atraviesan nuestros tiempos, pero con la convicción de la riqueza que supone la interdisciplina y la mirada de otras teorías. Con Diálogos Clínicos proponemos un espacio de salida y de encuentro, un espacio solidario para los que estamos convocados en el trabajo con personas, para la salud y la disminución del sufrimiento.

Integrantes: Mariela Zachetti (Coordinadora). Mirta E. Brito. Eliana Finelli. Sofía Perazolo. María Luján Romero. Pablo Andrés Salcedo. Rocío Sánchez Amono. Florencia Wendichansky. Micaela Zachetti.

[2] Invitada especial a dialogar: Juana M. Grangeat (Peti). Psicoanalista. Miembro fundadora de ECAP (Equipo de Capacitación y Asistencia Psicológica)

Written by 

Sobre mi: buscador incansable. De a momentos escritor pero antes lector curioso. Apasionado por la cultura en todas sus formas de expresión. Sobre mi profesión: Lic. en Psicología. Psicólogo Clínico. Psicólogo Forense (Perito Oficial-Poder Judicial-). Correo: pablosalcedo@outlook.com

Deja una respuesta