Sobre la Reglamentación de la Ley de Salud Mental

La Ley de Salud Mental N° 26.657 fue sancionada el 25 de Noviembre de 2010 y promulgada el 2 de Diciembre del 2010. Seguimos teniendo el «vicio» quienes trabajamos en el campo, de nominarla como «la nueva ley», aunque sus fundamentos se remontan a los movimientos de reforma y transformación social de las décadas del 60 y 70 que tuvieron impacto en muchas de las estructuras sociales incluido el ámbito de la salud y de la salud mental.

Me corrigo: seguimos teniendo el «vicio» quienes hablamos de ella, de reducirla al campo de la Salud Mental. Como si fuera un espacio diferente al que transitamos todos aquellos otros que practicamos la psicología, el psicoanálisis, la gestalt, cognitiva, sistémica…..el abordaje del sufrimiento psíquico…. ya sea en los ámbitos públicos o privados.

Los más nuevos (permitan me incluirme) creemos que no tenemos nada para decir ¿cómo saber a ciencia cierta el mejor tratamiento, la mejor institución para una persona con padecimiento mental?. Los más viejos creen que ya lo han visto todo, que si no la hubo, ya no habrá transformación posible. Y entre uno y otro sentir el debate cae el vacío, la tensión se hace resolución, la ley se reglamenta sin escucharNOS.

Digo, ¿vos te tomaste un minuto para saber de qué estamos hablando?


¿Te acordás cómo surgió la Ley de Salud Mental?


Entre junio de 2004 y julio de 2007 un equipo de profesionales visitó numerosas instituciones dedicadas a la atención de personas con discapacidad psiquiátrica e intelectual para documentar el estado de situación de los asilos. Se registraron situaciones de abuso y negligencia en instituciones psiquiátricas públicas y se detectaron condiciones insalubres y graves amenazas para la seguridad de los pacientes. En la mayoría de los casos, las personas internadas eran “pacientes sociales”, que no contaban con alternativas para desarrollar su vida fuera de la institución, que permanecían asiladas por períodos prolongados, sin contar con asistencia médica, psiquiátrica, psicosocial o legal que podría haberlas ayudado a poner fin a su encierro. La investigación también rescata y analiza algunas experiencias de reforma con la expectativa de que puedan funcionar como un ejemplo para las políticas públicas de otras zonas del país.

Te compartimos la obra «Vidas Arrasadas» realizada por el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales). Si querés ver este histórico documento sobre las condiciones que padecen las 25 mil personas que están asiladas en las instituciones psiquiátricas argentinas hacé click.


¿Sabías que en Septiembre de 2017 se conoció un proyecto para reformar la Ley N° 26.657?


Hace unos años se conoció un proyecto de reforma del decreto reglamentario de la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657 por el cual se pretendió dar un giro rotundo en la política de salud mental que tuvo como marco aquella ley sancionada con grandes acuerdos y valorada como ley modelo por los organismos internacionales de protección de derechos humanos. Esta nueva reglamentación resultó una clara contradicción con los principios de esa ley y con los derechos y las directrices emanadas de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas. El proyecto que se puede leer en el Expte. Min. Sal. 120020000024933166 prioriza un modelo de intervención contrario al modelo social de discapacidad.

El resultado fue un rotundo fracaso: una gran movilización de rechazo se produjo cuando se hizo público este hecho. Cientos de organizaciones sociales, de usuarios, de derechos humanos, académicas, profesionales de todo el país participaron de diversas formas movilizándose para repudiar ese intento.

El estado de la situación hoy es compleja.  La discusión económica es central: “las estructuras de la Red Integrada de Salud Mental deben contar con los recursos necesarios para su funcionamiento: recursos humanos, psicofármacos, equipamiento, insumos, etc. (…) que provendrán de la descentralización de los recursos existentes al día de hoy en las actuales instituciones monovalentes.”

¿Cuánto tiempo y dinero invertimos en este proyecto de Salud? Va más allá de un debate epistemológico sobre lo que resulta «mejor», la Ley de Salud Mental es un compromiso jurídico asumido que nos otorga derechos y responsabilidades como ciudadanos y profesionales.

Informate, Debatí, Participá.


Si querés informate más sobre las noticias del Campo Psi te recomendamos el siguiente sitio: Observatorio de  Salud Mental y Derechos Humanos


Written by 

Psicóloga y Comunicadora Social Residente de RISAMIJ gonzalezz.sofia@gmail.com

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