Sección para tesistas: Marco Teórico

El marco teórico es el apartado destinado a los conceptos que se utilizan en el desarrollo de un escrito de tipo científico. Allí se explicitan los conceptos centrales del trabajo; se describe el lente desde el que se mira el fenómeno abordado. Este apartado es para contar a los lectores, por ejemplo, qué se entiende por los conceptos implicados en el título y los objetivos. Se detalla lo que se comprende por lo que se nombra. Debido a la importancia que tiene, quisiera compartir algunas cuestiones al respecto, sin duda debatibles, que pueden servir de guía a la hora de redactar.

La noción de “marco teórico” es criticada por la rigidez a la que alude. Además, da la idea de límites definibles claramente, algo que no coincide con lo que suele suceder con las teorías. Desde mi perspectiva, “herramientas conceptuales” es más adecuado debido a que ubica a los conceptos en el lugar de algo que se puede utilizar en caso de necesidad. Las teorías deben servir para operar en una realidad dada. Herramientas conceptuales está en consonancia con la idea de “caja de herramientas” de Foucault y con la definición pichoniana de Esquema Conceptual Referencial Operativo (ECRO). Otra de las consecuencias que tiene entender las teorías como herramientas es que puede favorecer a limitar lo que se pretenda con ellas, a ver más claramente sus alcances y evitar la ilusión de que un marco teórico pueda explicar todos los fenómenos del mundo.

Una cuestión importante a tener en cuenta a la hora de escribir esta sección es la coherencia interna. Es decir, estar atentos a las relaciones entre los conceptos propuestos. Deben provenir de tradiciones de pensamiento que pueden dialogar entre sí, que tengan supuestos epistémicos, técnicos, políticos próximos. De citarse autores pertenecientes a escuelas de pensamientos diferentes, o con supuestos diferentes, es obligación del autor que cita demarcar las conexiones, mostrar los puentes que encuentra entre estos autores.

También es importante la coherencia con el referente, con el tema del que trata. Lo que Pichón Riviere exigía como referencial. Por ejemplo, hay teorías que nos pueden resultar muy esclarecedoras cuando estamos pensando los cambios de época, pero que poco nos ayuden a comprender lo que sucede en un taller. Seguro hay conexiones y continuidades analíticas, pero es necesario demostrarlas. Son, a priori, dimensiones diferentes. Una situación frecuente es que las conceptualizaciones propuestas para analizar el caso luego poco tienen que ver con el análisis. Nos encontramos al finalizar la lectura con un Frankestein difícil de reconstruir. En este punto, la elección de las herramientas a utilizar es clave para un buen desarrollo del trabajo.

¿Más citas es mejor? Es relativo. A veces se utiliza la referencia excesiva de autores como un modo de dar sustento a una afirmación. Si bien esto puede ayudar a pasar alguna evaluación, lo cierto es que las referencias son un apoyo, por lo que si esa referencia no es consistente, la afirmación pierde ese apoyo. De igual modo, si las referencias no tienen coherencia entre sí, tampoco ayudan.

Esta sección tampoco conviene que sea un resumen de un artículo o libro que se toma de referencia. Para eso están, en todo caso, los antecedentes. Aquí se trata de comentar la postura particular de quien escribe, qué recortes realiza de los desarrollos existentes y cómo los articula en este caso para comprender este fenómeno. También, por qué no, qué conceptos propone y cómo los entiende; cómo ubica sus conceptualizaciones en los debates actuales sobre el tema. En este sentido, es importante no llenar de citas textuales el texto. Utilizarlas en caso de ser necesarias, pero en exceso pueden ser un indicador de falta de integración y apropiación intelectual.

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