Lo digital, ¿un tercer espacio?

Lo digital, ¿un tercer espacio? 

Lo virtual, ¿lo digital?.

Lo virtual y lo digital se utilizan en lo cotidiano como sinónimos. Sin embargo al indagar en relación a las implicancias de éstos en la clínica analítica proponemos una distinción basada en  los desarrollos teóricos de Pierre Levy. Dicho autor en su libro “¿Qué es lo virtual?” propone:

“en cuanto a lo virtual, no se opone a lo real si no a lo actual. A diferencia de lo posible, estático y ya constituido, lo virtual viene a ser el conjunto problemático, el nudo de tendencias o de fuerzas que acompaña a una situación, un acontecimiento, un objeto o cualquier entidad y que reclama un proceso de resolución: la actualización” (pg.11)

De este modo concebimos lo digital como un modo de representación, almacenamiento y procesamiento de la información a partir de sistemas binario. Es utilizado en diversas herramientas tecnológicas como celulares, computadoras, etc. De este modo lo virtual se diferencia de lo digital, en tanto es un concepto más amplio relativo a cualquier ente, que habla de su estado y no necesariamente de su constitución. Un modo más adecuado de pensar este concepto es concebirlo como resultado de la virtualización, en tanto ésta remite a una transformación en potencia.

La clínica en relación con lo virtual implica la creatividad, una potencialidad de creación novedosa, de acontecimiento; a diferencia de la clínica en soportes digitales que tiene senderos preexistentes y por lo tanto tiene un número finito de modos de intervención, no así los efectos de las mismas.

 

Realidad: ¿psíquica, virtual, digital, material?

 

En Freud realidad psíquica designa aquello que en el psiquismo del sujeto, presenta una coherencia y una resistencia comparables a la de la realidad material; se trata fundamentalmente del deseo inconsciente y de las fantasías con él relacionadas. (Laplanche y Pontalis, 1967).

En relación a lo anterior Julio Moreno (2000) plantea que no debe confundirse realidad psíquica con lo real, en tanto que éste último es “instantáneo, discontinuo, caótico, incapturable y sin leyes causa-efecto que reglamenten su presentación. La realidad psíquica es una (…) construcción mental en la que las inconsistencias ligadas a las presencias reales se han cubierto”.  Desde esta perspectiva de distinción de la realidad psíquica y lo real -en adelante realidad material- agrega, que la virtualidad -para nosotros lo digital- pretende ocluir el espacio entre lo representado y la representación. Esta oclusión es resultado no de una captura simbólica de lo real, como fuera el sueño moderno, sino que lo hace a través de un simulacro que no admite interpretación porque es eso que representa, un ser de la imagen.  

Respecto de la realidad virtual como un simulacro, Kaës (2017) retoma desde Deleuze que la realidad virtual posee una realidad plena, donde un objeto virtual cumple una función, asociada a la realización de un acto, que produce efectos y puede suscitar una relación sin ninguna interacción física. De este modo, para Kaës en este texto, la realidad virtual es una realidad construida como una simulación del objeto real que permite exploraciones antes imposibles.

 

Lo digital, ¿un tercer espacio?

La irrupción de los soportes y herramientas digitales en la clínica analítica, habilitaría un tercer espacio. Éste puede ser pensado desde dos perspectivas: a nivel de constitución psíquica como soporte del espacio transicional, en tanto es “la zona intermedia de experiencia a la cual contribuyen la realidad interior y la vida exterior (…) entre lo subjetivo y lo que se percibe como objetivo”(Winnicott, 1971, p.19), el campo donde se aloja las posibilidades de ilusión y creación. En tanto se considere las herramientas digitales como un nuevo soporte del espacio transicional, no debemos dejar de lado que esto será así a condición de ser sostenido por un otro proveedor de significados (Kaës, 2017) ya que para la creación de un espacio psíquico humano resulta indispensable la presencia, la atención y la palabra del otro. La segunda perspectiva sería el tercer espacio como soporte de la espacialidad intersubjetiva, caracterizada por su bidireccionalidad donde se produce el encuentro de dos sujetos con potencialidad acontecimental (Krakov y Pachuk, 1998).

 

Intervenciones con soporte digital: interrogantes sobre sus potenciales y sus limitaciones.

 

Para concluir nos preguntamos sobre algunas potencialidades de las herramientas digitales ¿podríamos realizar intervenciones de neogénesis a partir de estos soportes en la clínica analítica de niños y adolescentes? ¿Cómo pensar el encuadre atravesado por las redes sociales en las sesiones que utilizan estas plataformas? ¿Podríamos realizar las mismas lecturas de emergentes de la sesión analítica presencial que en aquellas no presenciales? ¿De qué modo incluir los dispositivos digitales en las terapias vinculares?

En contraposición a lo anterior respecto de las limitaciones de las intervenciones digitales ¿cuál es el marco legal y ético que habrá que construir para pensar esta clínica? ¿Qué implicancias tienen las intervenciones con niños y adolescentes a través de los dispositivos digitales que poseen sus padres? ¿Alcanzan nuestras teorizaciones actuales para comprender este fenómeno? ¿Es posible pensar otra concepción de mente y de sujeto relativa a las herramientas digitales?

Los invitamos entonces a explorar estos y otros interrogantes en el taller a desarrollarse el día 18 de diciembre a las 19.30 hs en Tercer espacio (Donaciano del Campillo 1208 Córdoba.)

 

Informes e inscripciones: tercerespacio.equipo@gmail.com

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Bibliografía

Balaguer Prestes R (2016) La práctica psicoanalítica en el universo digital, psicoanálisis para un mundo líquido. Buenos Aires: Ed. Noveduc.

Moreno J (2014) Ser humano, la inconsistencia, los vínculos y la crianza. Buenos Aires: Editorial Letra Viva.

Moreno J (2000) “Realidad virtual y psicoanálisis”. Revista de la Asociación Argentina d)e Psicología Psicoterapia de Grupo vol XXIII, p.  69-85. Buenos Aires.

Kaës R (2017) “Respuestas sobre interrogantes acerca de lo virtual”. Revista de la Asociación Argentina de Psicología Psicoterapia de Grupo vol XL, p.  113-116. Buenos Aires.

Krakov H y Pachuk C (1998). Tres espacios psíquicos. En  Asiner Favier D y cols. Diccionario de las configuraciones vinculares (p 445-450) Buenos Aires: Ediciones del Candil.

Laplanche J, Pontalis JB (1967) Realidad psíquica. En Laplanche J, Pontalis JB. Diccionario de Psicoanálisis. Barcelona: Ed. Paidos.

Levy P (1995) ¿Qué es lo virtual?. Barcelona, España: Paidós.

Winnicott, DW (1971) Realidad y Juego.Barcelona, España: Ed. Gedisa.

 

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