“Crónica de una muerte anunciada”*

Algunas claves para un análisis integral del Maltrato Infantil

Autoras: Lic. Alicia Zamarbide; Lic. Josefina Revol (miembros del Comité interdisciplinario de S.M.I del Hospital de Niños de la Santísima Trinidad de Córdoba)

Photo: “Una jaula para vivir” de Carmen Calvo

¿Se puede considerar que el maltrato es crónico cuando un niñ@ tiene solo dos meses de vida? ¿Cómo detectar signos de alarma frente a un único control de niñ@ sano? ¿Existe situación de violencia hacia el niñ@ si el mismo posee una patología previa o discapacidad?

Son algunos de los interrogantes que el equipo interdisciplinario de SMI del Hospital de Niños de la Santísima Trinidad de Córdoba, recibe de manera cotidiana por parte de diferentes profesionales de salud, frente a una sospecha de SMI en lactantes.

Resulta menester identificar, entonces, ciertos mitos respecto al maltrato infantil. En primer lugar el considerar que el maltrato infantil no genera secuela alguna en el niñ@, y que al ser muy pequeño no recuerda lo sucedido. En segundo lugar, identificar al maltrato infantil como directamente relacionado a los grupos familiares de vulnerabilidad económica. Y por último el considerar que quien ejerce el maltrato padece un trastorno mental o psiquiátrico como condición.

Tales afirmaciones constituyen obstáculos a la hora de abordar a un grupo familiar y a un niñ@ víctima de maltrato infantil, ya que reducen la problemática a factores unicausales y generan estereotipia en las modalidades de intervención.

Por el contrario, dentro de la problemática de la violencia familiar y del maltrato infantil, nos encontramos con familias en las que existe disfuncionalidad en los vínculos de sus miembros, un niñ@ no deseado, no reconocido o rechazado, que luego tendrá dificultades para constituirse como un adulto con posibilidad de contención y adecuado cuidado de sus propios niñ@s; si además nos encontramos con el efecto de ciertos factores socioestructurales de riesgo, es altamente probable que se desarrolle alguna disfunción vincular entre ese padre o madre y su hij@ (Bringiotti, 2005).

“Es por eso que dentro de los intentos de análisis y comprensión del problema, los modelos teóricos más adecuados han demostrado ser aquellos que introducen un conjunto de variables referidas a lo individual: características e historias personales de cada uno de los padres, experiencias infantiles de apoyo y afecto; modelos parentales adecuados, presencia de figuras de apego, y también se incluyen las características del hijo, deseado, aceptado, si posee algún tipo de problema, enfermedad ó discapacidad; en lo familiar: se hace hincapié en las relaciones vinculares desarrolladas por la pareja, si está ó no presente, relaciones con los hijos; en lo social: las condiciones laborales y económicas, las características de la vivienda, las presencia ó no de redes apoyo social y localidad de los vínculos hacia fuera; y en lo cultural: los estereotipos de género que se favorecen; las ideas acerca del papel que debe desempeñar la mujer y el hombre, la tolerancia al castigo en la educación, y la concepción de la infancia y lo que necesita un niño” (Bringiotti, 2005).

En el mismo sentido, se debe tomar conciencia de que se trata de un fenómeno de sostenido crecimiento y que expone a los niñ@s como las víctimas más propicias y disponibles a padecerla, ya que son sujetos que aún permanecen invisibles e invisibilizados, desde el contexto público y social de nuestro país (Lerda, 2013).

Siguiendo a Bringiotti (1999) puede afirmarse que existe un desarrollo ontogenético que predispone y funciona como herencia a los padres que maltratan, y que luego traen consigo a la situación familiar actual y a su rol parental. Es decir que la modalidad en que fueron criados y la calidad de los mismos, condicionarán en un futuro la capacidad de esos padres para cuidar, atender y educar a sus propios hij@s.

La transmisión intergeneracional influye directamente en la etiología del maltrato. Dicho concepto se encuentra apoyado en diferentes líneas teóricas. Desde las psicodinámicas se explican los procesos intrapsíquicos que subyacen a las relaciones donde se produce el maltrato físico, desde la teoría del apego se analiza aplicando el constructo de los modelos internos de funcionamiento, y desde la teoría del aprendizaje social, provocaría ausencia de habilidades aprendidas para el manejo de las conductas de los niños, y la utilización del castigo como modalidad de disciplinamiento (Bringiotti, 1999).

Con lo cual considerar la historia familiar de los padres, los antecedentes de violencia familiar, adicciones o consumo problemático de sustancias, embarazo no deseado, falta de una figura significativa de apego en la primera infancia, relación de pareja insatisfactoria, y determinados rasgos de personalidad (tolerancia a la frustración, control de los impulsos, capacidad de empatía o presencia de un estado depresivo sin tratamiento), nos otorgarán datos respecto a si un sujeto, tendrá mayor predisposición a convertirse o no en maltratador de sus hijos.

El apego es un vínculo afectivo que se forma entre dos personas, y es de carácter selectivo. La conducta de apego es aquella que favorece la proximidad o el contacto con una figura o varias figuras con quienes el niño establece un nexo, e incluye señales, movimientos y contactos. Entre las seis y ocho semanas de vida, el lactante reconoce la configuración facial de la sonrisa materna, con lo cual reconoce a la madre como alguien a quien dirigirá la vista. Esta sensación de ser mirada por su hijo, genera en la madre una respuesta que aumenta el vínculo afectuoso que la une al niño y propicia lo que se denomina conducta de cuidado” (Lewis, 1985).

Ahora bien ¿Qué nos sucede entonces como sistema de salud, que no logramos llegar a tiempo para prevenir una situación de maltrato infantil? ¿O generar la menor cantidad de secuelas posibles?

El equipo del comité considera que es esencial en el abordaje de esta problemática, realizar un análisis desde un enfoque interdisciplinario del fenómeno de la violencia, reconocer que responde a una multicausalidad de factores, y que para intervenir de modo favorable con el niñ@ es necesario la reconstrucción de las trayectorias vitales del niño y su grupo familiar a través de la  articulación con otras instituciones. A fin de obtener información de manera oportuna (antecedentes del embarazo, valoración del vínculo madre y niño durante el período de embarazo y luego del nacimiento). Asimismo a fin de contar con medidas de protección provenientes del estado, y promover la responsabilidad de equipos de intervención comunitaria, en el seguimiento de grupos familiares de alta vulnerabilidad.

En relación a lo descripto se analizarán, dos situaciones de intervención del comité en el ámbito hospitalario, en las cuales fallecieron dos lactantes.


Datos
Epidemiológicos
Caso 1 Varón: 1 año Domicilio Córdoba Capital Sector social: Medio Unidad de internación: terapia intensiva Caso 2 Mujer:1mes Domicilio Córdoba Interior Sector social: Vulnerable Unidad de internación: terapia intensiva
Motivo de Consulta Traumatismo de Cráneo: se cae de una silla de comer Traumatismo de Cráneo: un sobrino de un año de edad quien le ha producido “un golpe en la cabeza y le ha tirado de la piernita”.
Familia Ensamblada Nuclear
Antecedentes
familiares
Maltrato prenatal Hermano de 5 años que se va a vivir con el padre, porque no le gusta estar con su mamá.   Maltrato prenatal Hermano por línea paterna con S.M.I e intervención de los organismos de aplicación de la ley.  
Controles en el
Centro de salud
-Escaso controles de embarazo. -Escaso controles de niño sano. No cumplimenta los estudios solicitados contando con recursos económicos y culturales. -Un control a los 9 días de haber nacido. “Nosotros conocíamos la historia de violencia de la familia del padre de F, pero no nos llamó la atención en la consulta que hizo la mamá en el embarazo”.
Madre Actitud colusiva y de ocultamiento con el agresor. Rasgos de egocentrismo, infantiles, dependencia afectiva. Ausencia de angustia. Actitud colusiva y ocultamiento con el agresor. Rasgos infantiles y  violentos. Ausencia de angustia. Proyección en el afuera de los conflictos.
Pareja de la madre
(conviviente)
Rasgos narcisistas, agresivos, de omnipotencia, y presencia de pulsión instintiva que sobrepasa la racionalidad. Padre privado de libertad por las lesiones que prestaba su hijo. No se realiza el diagnóstico psicológico.
Niño diagnóstico
del Comité
Maltrato infantil modalidad GLOBAL (tortura) Maltrato infantil modalidad GLOBAL (tortura)

En la casuística presentada se puede analizar que la situación de vulneración del derecho a la vida en niñ@s, en el primer año de vida, se dio en ambos sexos, que atravesó transversalmente, a todos los sectores sociales, no siendo privativo de un sector en particular, y se produjo dentro de diferentes tipologías familiares. En el mismo sentido, ambos niños estaban incluidos en una red de atención de salud, donde se presentó escasa articulación interinstitucional para reconstruir la historia de vulnerabilidad de los mismos,  a fin de intervenir preventivamente en el primer nivel de atención de salud. En consonancia prevalece, la concepción de algunos integrantes del equipo de salud, más centrado en los aspectos orgánicos o patológicos de los niños, que en las condiciones psicosociales del proceso salud enfermedad, y de pensar al niñ@ como sujeto de derecho a un trato saludable en su contexto social-familiar.

Asimismo se podría repensar como posible hipótesis, que algunos equipos de salud no plantean el diagnóstico de sospecha de maltrato infantil como un diagnóstico diferencial, factible, y como la vulneración del derecho a la vida de los niñ@s. Produciendo con este posicionamiento, la pérdida de posibilidad de realizar un diagnóstico precoz en lactantes, y en consecuencia, generando un aumento de morbimortalidad infantil.

Finalmente se sugiere construir estrategias de prevención centradas en los siguientes ejes a fin de reducir la incidencia del maltrato infantil en lactantes:

 – Capacitar a los equipos de salud en identificar a los posibles indicadores de maltrato infantil en los niñ@s y su grupo de convivencia, a fin de implementar programas interdisciplinarios para trabajar con estas familias y así cese el ciclo de la violencia y se reduzca el número de nuevos casos de maltrato.

– Generar un programa de entrevistas domiciliarias de los equipos comunitarios, a familias con indicadores de vulnerabilidad para maltrato infantil: padres adolescentes, con consumo problemático, ausencia de redes comunitarias, entre otras.

– Crear programas que dispensen cuidados prenatales y postnatales adecuados para la prevención del maltrato de niños de hasta tres años.


Bibliografía:

A, Carmena Hernández; A, Vidal Salcedo; M, Díaz Goicoechea. C.R. El Hayedo; “Póster: Mitos y Realidades en el Maltrato Infantil”. XII Congreso Internacional de Infancia Maltratada. Montejo de la Sierra. Madrid.

Bringiotti, María Inés; “Maltrato Infantil: Factores de riesgo para el maltrato físico en la población infantil”.  Miño y Dávila editores. Pág. 49-66. Buenos Aires, Argentina. 1999.

Bringiotti, María Inés; “Las familias en situación de riesgo en los casos de violencia familiar y maltrato infantil”. Texto & Contexto Enfermagem, vol. 14, 2005, pp. 78-85. Universidad Federal de Santa Catarina. Brasil.

Lewis, Melvin; “Desarrollo Psicológico del Niño: Conceptos evolutivos y clínicos”. Nueva Editorial Interamericana. Pág. 18. México, 1985.

Lerda, Elsa; “Seminario de Maltrato Infantil – Tomo II”; Manual de Estudio. Año 2013. Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Córdoba.

Prevención del maltrato infantil: Qué hacer, y cómo obtener evidencias. Organización Mundial de la Salud. Sociedad internacional para la prevención del Maltrato y abandonó a los niños-Pag 32 2009

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