La violencia emocional en la pareja*

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Por: Miguel Alejo Spivacow**

La violencia emocional o física entre partenaires constituye un motivo de consulta cada vez más frecuente en terapias de pareja, en parte en consonancia con el crecimiento de la violencia en la sociedad contemporánea y en parte porque aparece a la vista lo que antes era menos evidente. Sin duda, las diferentes formas de violencia conyugal y doméstica preocupan cada vez más a las autoridades de salud de todo el mundo.

Ahora bien, violencias en la pareja, hay de muy distinto tipo –emocionales, físicas, unilaterales, bilaterales- y configuran situaciones clínicas muy diferentes. Eso sí, todas comparten la característica de constituir un ejercicio de poder sobre un prójimo al que se intenta anular como interlocutor autónomo y ubicarlo en una situación de dominación y minusvalía.

Los dinamismos latentes

Los dinamismos que subyacen con más frecuencia constituyen alguna gama de funcionamientos infantiles con mucho de omnipotencia y posesividad. No se soporta que el otro salga de la esfera de la propia omnipotencia y, muy habitualmente, el sujeto violento se siente dueño del partenaire, como un niño se siente dueño del cuerpo de la madre. Otro ingrediente habitual, es un déficit en los controles yoicos con la consiguiente impulsividad.

En ocasiones, la conducta violenta es un funcionamiento que oculta dinamismos psicóticos. En algunas de estas parejas, la desaparición de la violencia en un polo, llevo a la descompensación psicótica del otro, con internación psiquiátrica. (…)

En mi experiencia, hay siempre dos diagnósticos fundamentales a realizar. Un primer diagnóstico se refiere a la interdeterminación operante y aspira a describir como la violencia depende de la interacción y retroalimentación entre los partenaires, mas allá de la presentación de superficie, que habitualmente es de víctima y victimario. Un segundo diagnóstico se refiere a los móviles del violento o los violentos. Hay que distinguir entre aquellos sujetos cuyo móvil primario es anular al otro, porque en el acto de anularlo encuentran un goce perverso, y aquellos cuyo móvil primario es rescatarse a sí mismos de una situación traumática, generalmente de inferioridad, sometimiento o minusvalía. Este último tipo de personas pueden llegar al daño físico para romper sus cadenas, y el resultado final, entonces, puede contener una gran dosis de destructividad pese a que los móviles primarios no sean destructivos, tener en cuenta esta diferencia rinde muchos frutos en la clínica.

 


Escuchá al Dr. Miguel Spivacow en su próxima visita a Córdoba, jornadas organizadas por APCVC:

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Jornada Anual ” La Violencia en los Vínculos”


*Fragmento de “La pareja en conflicto. Aportes psicoanalíticos”. Ed. Paidos 2011.

*Miguel Spivacow es psiquiatra y psicoanalista.  Miembro titular de APdeBa y AAPPG. Autor del libro anteriormente mencionado y de “Clínica psicoanalítica con parejas”. Ed. Lugar. 2005.

Author: Brian Banszczyk

Contacto: brianbanszczyk@gmail.com

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